viernes, 22 de marzo de 2013

Change


Era verano, un día precioso: soleado, alegre, incomparable, eufórico, radiante, espléndido...Subía en "mountain bike" la montaña más pequeña de toda la ciudad. Estaba cansada y no me apetecía buscar una montaña más elevada. Me detuve 5 minutos y 46 segundos en una roca en forma de sillón gigante, que encontré frente a unas vistas increíblemente sorprendentes. ¿Lo mejor? Estaba sola. 
Durante esos lentos minutos me sentí con ganas de imaginar, sí. Imaginar algo, alguna cosa la cual ocupara todo el espacio de mi mente/cuerpo. Entonces me quedé mirando fijamente el paisaje ( en general) y entré en un mundo misterioso, virgen y largo muy largo:

Comentas en el cielo...veo cometas "flotando" en una nube grande e iluminada por los rayos solares. Creo que me evoco en una escena de primavera porque veo a mi alrededor demasiada alegría, demasiadas sonrisas contagiosas y una naturaleza verdosa y naciente. Camino y camino sin un rumbo fijo. Me dejo llevar. Me encuentro en una playa tan vacía que veo el infinito por ambas partes. Empiezo a caminar y caminar y caminar más rápido y más rápido...¿Por qué imagino que corro tan deprisa? ¿ Qué le está pasando a mi mente? No hay control....Ahora sí. Está bien, ahora veo una casa enorme; una casa con jardín, dos piscinas y me llama mucho la atención que tenga la puerta principal de papel violeta. Bordeo la casa hasta llegar al culo( metafóricamente hablando ) y observo que dos personas me preparan un café y una caja de cigarros marca "Winston". Yo, confusa y desasosegada, avanzo fríamente hacia la mesa ( he de decir que la mesa era de diseño francés.Preciosa) y me inclino para oler el café. Me siento y me sorprende ver que la gente desaparecen como moscas en busca de excrementos. Cierro los ojos y desencadeno mil imágenes pasando desordenadas en una estación de metro. Abro los ojos.
Lo veo. Veo a un ser galopando en el prado verde y húmedo; tendría unos 5 años de edad. El caballo más valiente, más hermoso que jamás había visto. Quiero montarme en él y sentir el viento acariciar mi cara y perderme a una velocidad inalcanzable porque para mi, ese momento tan sutil del "caballo y la muchacha" era intocable. 
Perdí el control del tiempo/espacio y me sentí grande frente a un llamado "mundo". Ahora pienso ¿ Por qué ver tanto sufrimiento en el llamado "mundo real" si en la imaginación puedo ver lo que realmente quiero ver?
La vida nos aguarda un futuro negro, muy negro. Casi tan negro que nos asustamos de tanta oscuridad. Permanecemos a un capitalismo masivo, en una economía muy sumergida y que cada vez genera más problemas tanto administrativos como humanos. Encerrados en un cuento sinfín protagonizado por un personaje corrupto y un personaje secundario llamado estafador. Almas gemelas, pura raza privilegiada. 
5 min y 46 segundos. 
Volví la cabeza al camino de regreso a casa. No imaginé que una pequeña escapada tan rustica y sencilla podría hacerme ver la vida más real de la que me imaginaba. Sin embargo, pensé que fue una señal para comenzar a separar el "chiclet" que une mi vida con "esa vida llamada sociedad contaminada".
Angie R.

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